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jueves, 27 de julio de 2017

Tintes y alisadores del cabello aumentan el riesgo de cáncer de mama

Los tintes y productos para alisar el pelo pueden aumentar el riesgo de cancer de mama

Es sorprendente la siguiente investigación, pero el estudio parece serio y la revista donde se ha publicado. No entiendo bien la causa de este efecto sobre el cáncer de mama, pero habrá que tenerlo en cuenta e intentar buscar alternativas estéticas más adecuadas.



Los tintes y los productos alisadores de pelo aumentan el riesgo de cáncer de mama en las mujeres (Carcinogenesis)

Elsevier19 jul 2017

El efecto es diferente entre mujeres de raza blanca o negra.


Los tintes oscuros para el cabello y los productos alisadores, como por ejemplo la queratina, duplican el riesgo de padecer cáncer de mama en las mujeres, si bien el efecto es diferente entre

miércoles, 1 de marzo de 2017

Densidad mamaria y cancer de mama

Los estudios relacionan unas mamas más densas con mayor riesgo de cáncer 
Según las cifras publicadas por la SEOM (Sociedad Española de Oncología Médica)  la incidencia del cáncer de mama en 2012 fue de 25215 casos nuevos y la mortalidad durante ese año fue de 6075 mujeres. Se espera que para 2020 aumenten el número de cánceres en España y en el mundo en general, no solo el de mama, en parte debido al aumento de la esperanza de vida (envejecimiento de la población) y también por el mejor control de otras causas de muerte, como las enfermedades cardiovasculares.
Hay que decir que la supervivencia es cada vez mayor, en parte por los tratamientos médicos más eficaces y por el diagnóstico precoz que aumenta de manera importante la esperanza de supervivencia. En este sentido quiero poner este artículo recientemente publicado, en el que se relaciona una mayor densidad de la mama con mayor riesgo de desarrollar cáncer de mama, por encima de otros factores como los genéticos o la edad del primer hijo. 
Este articulo es interesante porque indica la importancia de hacer un control más exhaustivo de la mama ( y más frecuente) cuando es más densa que cuando es una mama más grasa.

La densidad del pecho es el principal factor de riesgo para desarrollar cáncer de mama (JAMA Oncol)
Elsevier14 feb 2017

Más que otros como los antecedentes familiares o tener hijos tarde.

Investigadores de la University of California, San Francisco (Estados Unidos) han descubierto que la densidad de los pechos es el principal factor de riesgo para desarrollar cáncer de mama, más que otros como los antecedentes familiares o tener hijos tarde.

El trabajo, publicado en "JAMA Oncology", se basó en un análisis de más de 18.000 mujeres con neoplasias malignas de mama y 184.000 mujeres de la misma edad que no habían desarrollado la enfermedad.

Y, según vieron, las mujeres con senos densos tienen un riesgo "aproximádamente dos veces mayor" de tener cáncer de mama, según ha reconocido Natalie Engmann, principal autora de la investigación, en comparación con aquellas mujeres que tienen más grasa que tejido glandular y conjuntivo.

El hallazgo representa un problema porque el 60% de las mujeres más jóvenes y el 40% de las que ya han pasado la menopausia tienen los senos densos, lo que hace que los tumores sean más difíciles de detectar en las mamografías.

No obstante, los resultados no muestran que la densidad del pecho sea el factor de riesgo más significativo en cada caso, según aclaran los autores, sino que el hecho de que sea un tumor tan común es porque hay muchas mujeres con mamas densas.

En el estudio, los investigadores clasificaron la densidad mamaria en cuatro categorías: prácticamente grasas, principálmente grasas pero con tejido denso, moderadamente densas y predominántemente densas.

Luego, examinaron varios factores de riesgo conocidos del cáncer de mama como 
el peso de la mujer, 
antecedentes familiares de la enfermedad, 
haber sufrido una lesión benigna en la mama o 
tener un primer bebé después de los 30 años.

Así, calcularon que alrededor del 39% de los casos de cáncer de mama antes de la menopausia y el 26% de los casos que se desarrollan después podrían prevenirse si las mujeres tuvieran tejido menos denso.

El aumento de peso tiende a añadir tejido graso a los pechos y menor densidad, pero la obesidad es un factor de riesgo independiente de desarrollar la enfermedad en mujeres más mayores, según el estudio. De hecho, aproximadamente el 23% de los tumores en mujeres mayores podrían prevenirse si las mujeres con sobrepeso u obesidad bajaran de peso.

Sin embargo, en comparación con la densidad de mama o la obesidad, hay otros factores de riesgo comunes que no parecen explicar tantos casos a nivel general. Así,
 la historia familiar estuvo vinculada a un 9% de los casos en mujeres jóvenes y un 8% en mujeres mayores, 
mientras que el retraso en el parto estaba vinculado al 9% de los casos en mujeres más jóvenes y al 5% en las más mayores.

Una limitación del estudio, según admiten, es que no tuvieron en cuenta otros factores de riesgo como ciertas mutaciones genéticas que también pueden aumentar en gran medida las probabilidades de desarrollar cáncer de mama a nivel individual.

Actualmente se estima que sólo entre el 5 y 10% de los casos de cáncer de mama diagnosticados en Estados Unidos se deben a mutaciones genéticas heredadas relacionadas con este tumor, según el National Cancer Institute (NCI), pero estas mujeres son mucho más propensas a desarrollar cáncer y a tener tumores agresivos que son más difíciles de tratar.

Aunque las mujeres pueden hacer poco por reducir la densidad de sus pechos, este hallazgo puede servir para que en estos casos se tengan en cuenta otros cribados alternativos a las mamografías, según Christine Berg, investigadora del NCI que no participó en el estudio, tales como la tomosíntesis mamaria.

Hay un medicamento, el tamoxifeno, que reduce el riesgo de cáncer y también la densidad mamaria, pero tiene efectos secundarios graves y generálmente no se recomienda a menos que tengan un alto riesgo de cáncer.

martes, 11 de octubre de 2016

mamografia y cancer de mama: ¿cuando hacer la primera?

Una duda que se plantea con frecuencia en la consulta es " ¿cuando debo hacerme la primera mamografia?" la respuesta no es sencilla, porque depende de varios factores.
La mamografía es una técnica muy eficaz en el diagnóstico de malignidad en la mama, pero supone un pequeño nivel de irradiación. Es cierto que hoy día con los nuevos equipos este nivel se ha reducido considerablemente, pero no podemos decir como en la ecografia mamaria que sea completamente inofensiva. Por eso existe un debate médico sobre está justificado hacer una mamografía, sin que por supuesto haya una sospecha de lesión mamaria ( en ese caso no hay dudas).
Por otra parte las comunidades autónomas en España, tienen diferentes criterios a la hora de iniciar los controles mamográficos rutinarios. En unas se empiezan cuando la mujer cumple los 45 años, en otras a los 50, y se van realizando bianualmente hasta los 65 o 70 años, según la comunidad autónoma. Los criterios no son exclusivamente clínicos, sino que influyen los presupuestos económicos y los medios materiales que dispone cada comunidad, así que como médico, cuando te plantean que edad es la más aconsejable no sabes muy bien que responder.
Como demostración de estas diferencias de opinión os pongo este artículo publicado ayer, donde además de ver criterios diferentes, nos repasa algunas cosas del cáncer de mama que conviene recordar:

Los ginecólogos recomendarán realizar la primera mamografía, junto a la exploración, a los 35 años
Elsevier10 oct 2016

El 20% de los cánceres de mama se diagnostican en menores de 45 años.
El portavoz de la Sociedad Española de Ginecología y Obstetricia (SEGO), Javier de Santiago, ha adelantado que la organización está preparando una 'oncoguía', que previsiblemente se publicará en noviembre, en la que recomendarán realizar la primera mamografía, junto a la exploración, a las mujeres de 35 años.

El experto se ha pronunciado así durante la jornada 'Diálogos AECC: mujeres con cáncer de mama menores de 45 años', organizado por la Asociación Española Contra el Cáncer (AECC) y con motivo de la celebración, el próximo 19 de octubre, del Día Mundial de la enfermedad. Se trata, tal y como ha explicado, de una prueba que ayudaría a detectar a aquellas mujeres que podrían estar en riesgo de padecer un cáncer de mama en el futuro, individualizando así su seguimiento.

Ahora bien, la recomendación, tal y como ha puntualizado el experto, no significa que se reduzca a los 35 años la edad de comienzo de los cribados, sino que sea en ese momento cuando se realice la primera mamografía y ya a los 50 años incluirlas en estos programas.

"La mamografía es útil para el cáncer de mama sea la edad que sea. Por eso, vamos a recomendar hacer la primera a mujeres jóvenes, pero no que se realicen de forma periódica. Creo que es una posición razonable", ha defendido.

Esta recomendación ha sido rechazada por los portavoces de la Sociedad Española de Epidemiología (SEE), Dolores Salas, y de la Sociedad Española de Medicina de Familia y Comunitaria (SEMFyC), Fernando López Verde, quienes han abogado por mantener a los 50 años la edad inicial de comienzo de las mamografías.

Este debate ha surgido por el hecho de que el 20% de los tumores de mama se diagnostican en mujeres menores de 45 años, es decir, en aquellas que están por debajo de la edad de cribado. Sin embargo, y pese a ello, los expertos han recordado que aunque la incidencia de este cáncer empieza a incrementarse a partir de los 35 años, es a la edad de los 50 cuando se triplican los números de casos.

De hecho, el cáncer de mama es el tumor más frecuente entre las mujeres, diagnosticándose en España unos 25.000 casos cada año, lo que supone el 30% de los todos cánceres detectados entre la población femenina. Ahora bien, según ha informado la Dra. Salas, la incidencia ha sufrido un ligero aumento en los últimos años en todos los grupos de edad, aunque la tasa en España es de las más bajas de Europa Occidental.

En este punto, la experta ha señalado que tres de cada cuatro casos se diagnostican de forma precoz y ha asegurado que la tasa de supervivencia en España es la más alta de Europa, situándose actualmente en el 83% el número de mujeres que sobreviven a los cinco años del diagnóstico.

sábado, 15 de agosto de 2015

El ayuno nocturno puede reducir el riesgo de cancer de mama

Hay muchos estudios que relacionan el tipo de alimentacíón y los hábitos de vida con la incidencia del cáncer de mama, pero hasta ahora no había encontrado ninguno que hablara de la importancia de mantener un mayor o menor tiempo de ayuno, por eso este artículo me parece interesante. 
Es solo una investigación publicada en una revista prestigiosa, no quiere decir que sus conclusiones sean ya científicamente asumibles, pero tampoco cuesta nada tenerlo en cuenta y tiene su fundamento.

El ayuno nocturno puede reducir los niveles de glucosa y el riesgo de cáncer de mama (Cancer Epidemiol Biomarkers Prev)
Elsevier28 abr 2015

Es un sencillo cambio en la dieta que la mayoría de mujeres pueden entender y adoptar.

Investigadores de la University of California en San Diego, Estados Unidos, aseguran que aumentar el periodo de ayuna durante la noche espaciando lo máximo posible el tiempo entre la cena y el desayuno del día siguiente sirve para disminuir los niveles de glucosa y, con ello, se podría incluso reducir el riesgo de cáncer de mama.

"Es un sencillo cambio en la dieta que la mayoría de mujeres pueden entender y adoptar (...) Podría ser una nueva estrategia para reducir el riesgo de cáncer de mama", ha reconocido Catherine Marinac, autora del trabajo publicado en la revista "Cancer Epidemiology, Biomarkers & Prevention" que también se ha presentado en el Congreso de la American Association for Cancer Research que se celebra en Filadelfia (Estados Unidos).

En el trabajo las mujeres tenían que informar de todas las comidas que realizaban al día. De media hacían cinco comidas, y solían ayunar una media de 12 horas entre la última comida del día y la primera del día siguiente.

De este modo, vieron que las mujeres que estuvieron sin comer durante más tiempo durante la noche tenían un control significatívamente mejor de sus niveles de glucosa en sangre. Por cada tres horas de ayuno el nivel de glucosa postprandial era un 4% menor, con independencia de lo que comieran.

"Los consejos alimentarios para la prevención del cáncer suelen centrarse en limitar el consumo de carnes rojas, alcohol y cereales refinados, y aumentar el consumo de verduras", ha explicado Ruth Patterson, que reconoce que con este hallazgo se deberá tener también en cuenta la frecuencia con que la gente come.

No obstante, los autores recomiendan realizar más ensayos clínicos a gran escala para confirmar estos resultados y ver si el ayuno nocturno puede influir en algunos marcadores biológicos encargados de controlar la glucemia y el desarrollo del cáncer de mama.

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