jueves, 27 de julio de 2017

Tintes y alisadores del cabello aumentan el riesgo de cáncer de mama

Los tintes y productos para alisar el pelo pueden aumentar el riesgo de cancer de mama
Es sorprendente la siguiente investigación, pero el estudio parece serio y la revista donde se ha publicado. No entiendo bien la causa de este efecto sobre el cáncer de mama, pero habrá que tenerlo en cuenta e intentar buscar alternativas estéticas más adecuadas.

Los tintes y los productos alisadores de pelo aumentan el riesgo de cáncer de mama en las mujeres (Carcinogenesis)
Elsevier19 jul 2017
El efecto es diferente entre mujeres de raza blanca o negra.
Los tintes oscuros para el cabello y los productos alisadores, como por ejemplo la queratina, duplican el riesgo de padecer cáncer de mama en las mujeres, si bien el efecto es diferente entre aquellas de raza blanca o negra, según ha puesto de manifiesto un estudio realizado por investigadores de la Rutgers University-New Brunswick (EEUU).
Para alcanzar esta conclusión, publicada en “Carcinogenesis”, los investigadores analizaron entre los años 2002 y 2008 a 4.285 mujeres adultas de Nueva York y Nueva Jersey (Estados Unidos) que habían sido diagnosticadas con cáncer de mama.
A todas ellas, se les preguntó si habían usado tinte permanente para el cabello dos veces durante al menos un año y si durante un año se habían sometido en alguna ocasión a un tratamiento para alisar el pelo.
El 88% de las mujeres negras se había alisado el pelo, frente al 5% de las blancas, y el 58% de éstas últimas reconocieron haberse teñido de oscuro el pelo, en comparación con el 30% del otro grupo de estudio.
Sorprendentemente, los resultados desvelaron que a pesar de que las mujeres blancas se alisaban menos el pelo que las de raza negra, tenían más riesgo de padecer cáncer de mama cuando se sometían a estos tratamientos. Esto se produjo también respecto al tinte, ya que eran las mujeres negras las que más riesgo tenían de desarrollar este tumor.
En concreto, las mujeres afroamericanas que se tenían el pelo con tinte oscuro tenían un 51% más riesgo de cáncer de mama que aquellas que no se lo teñían, porcentaje que aumentaba hasta el 74% en el caso de las mujeres blancas que se alisaban el pelo con productos químicos.
Además, el riesgo de padecer este tumor era aún mayor en las mujeres blancas que regularmente se tenían el pelo con colores oscuros y, a la vez, se lo alisaban. De hecho, en estos casos, la probabilidad de cáncer de mama era el doble respecto a aquellas de raza blanca que ni se teñían ni se alisaban el pelo.

martes, 18 de julio de 2017

Riesgo de ahogamiento en niños

Un bebé se puede ahogar en 2 cm de agua
Estamos en verano (en el hemisferio norte) y de vacaciones en muchos casos. Desgraciadamente todos los años suceden algunos accidentes con los niños como protagonistas, por eso me ha parecido oportuno poner esta entrada que nos recuerda la importancia de estar siempre vigilantes cuando tenemos un pequeño cerca de la piscina, la playa, etc

Solo 2 centímetros de agua son suficientes para que un bebé pueda ahogarse
Elsevier 17 jul 2017

La natación precoz puede ser clave frente a los ahogamientos.

La Asociación Española de Pediatría (AEP) alerta de la necesidad de vigilar en todo momento a los menores mientras estén en el agua o jugando cerca de ella ya que, en el caso de los bebés, apenas dos centímetros de profundidad son suficientes para sufrir un ahogamiento.

"En el fondo de un cubo, una bañera, piscina portátil, etcétera, menos de dos minutos son suficiente para que un bebé pueda ahogarse", según advierte esta sociedad científica, que ha publicado en su web 'EnFamilia' dos especiales informativos sobre seguridad en piscinas para evitar los ahogamientos infantiles.

En España, según datos del Instituto Nacional de Estadística (INE), los ahogamientos suponen el 13% de las principales causas de mortalidad infantil por lesiones en niños de entre 0 y 14 años y es la segunda causa de mortalidad accidental después de los siniestros de tráfico.

Los ahogamientos en menores de 5 años se producen sobre todo en las piscinas particulares o de comunidades privadas, y el peligro radica en que son más independientes que un bebé, es decir, se mueven con agilidad y pueden escapar de la supervisión del adulto. Además, no reconocen las situaciones de peligro ni suelen tener destreza dentro del agua en caso de caer en ella.

En este sentido, la AEP recuerda que se ha demostrado que vallar el perímetro completo de la piscina puede reducir en un 95% las muertes por ahogamiento en esta franja de edad. Y cuando los niños pequeños estén dentro o alrededor del agua, deben estar siempre al alcance de la mano y supervisados por un adulto.

En el caso de los niños más mayores que sepan nadar, un adulto con experiencia o bien el socorrista debe vigilarlos sin perderlos de vista, y su atención debe ir dirigida en todo momento al niño o niños que se encuentren dentro del agua, evitando situaciones que puedan distraerle como hablar por teléfono móvil.

Por otro lado, los pediatras recuerdan que los ahogamientos en edad adolescente se producen con más frecuencia en lagos, ríos, canales o en el mar. Además, el 25% de los adolescentes ahogados en España había consumido alcohol, y un porcentaje muy elevado de los ahogamientos se producen como resultado de lesiones ocasionada por zambullidas en zonas de escasa profundidad o practicando deportes acuáticos.

Otro tipo de lesiones producidas en entornos acuáticos tienen relación con los atrapamientos por succión que ocurren cuando el niño es retenido por las fuerzas de aspiración creadas por el agua que pasa a través del drenaje sumergido en el fondo de una piscina.

Debido a estas fuerzas, se producen lesiones en diferentes partes del cuerpo, las más común es el atrapamiento del pelo, seguida de la succión del tórax o de algún miembro, pudiendo llegar a producir la muerte por ahogamiento por la succión e inmovilización en el fondo de la piscina.

Para evitar estas situaciones, la AEP recuerda que las clases de natación y el aprendizaje de habilidades de supervivencia en el agua pueden disminuir las tasas de ahogamientos en los niños. De hecho, existen estudios que afirman que iniciar las clases entre los 1 y 4 años disminuye la tasa de ahogamientos.

Sin embargo, los expertos indican que el impartir clases de natación a los niños pequeños o a aquellos que no hayan adquirido suficientes habilidades no evita los ahogamientos, ni proporciona una protección completa, por lo cual es necesario mantener una supervisión continua.

Por otro lado, los niños que no sepan nadar, sean pequeños o tengan alguna discapacidad, deben llevar un chaleco salvavidas siempre que se bañen o estén cerca del agua. Además, advierte la AEP, los flotadores hinchables y manguitos pueden generar una sensación de falsa seguridad y no se consideran dispositivos seguros.