Tanto las pastillas anticonceptivas como el anillo vaginal entran dentro de los anticonceptivos hormonales, con efectos similares y eficacia muy alta.
La ventaja de las pastillas es que hay de muchos tipos y podemos ajustar las dosis y los componentes a cada persona, por ejemplo si queremos tratar el acné o el vello a la vez que usamos un anticonceptivo.
Entre los efectos secundarios más frecuentes están la retención de líquidos (en algunas mujeres), las nauseas, las cefaleas, el dolor mamario, la disminución del deseo sexual y el olvido de tomar alguna (lo que supone sangrado intermenstrual y posibilidad de quedarse embarazada).
Las ventajas son la disminución del sangrado y el dolor menstrual, la regulación del ciclo, la gran eficacia anticonceptiva y la disminución del vello y el acné.
Las ventajas son la disminución del sangrado y el dolor menstrual, la regulación del ciclo, la gran eficacia anticonceptiva y la disminución del vello y el acné.
El anillo vaginal tiene la ventaja de la comodidad. Se coloca intravaginal y durante 21 días te olvidas. Es ideal para las despistadas, y para las que tienen problemas digestivos (nauseas, vómitos, diarreas, etc) En algún caso puede producir una pequeña molestia o salirse durante las relaciones. Se soluciona fácilmente colocándolo de nuevo, tras lavarlo con agua.
