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| depresión tras el parto |
El siguiente artículo lo remite la Psicóloga M. José Milán, colaboradora de nuestra clínica y que resume de una forma muy sencilla y rápida de leer esta patología de la que comentaremos más cosas. En la página aspectos psicológicos de...encontrareis más cosas de la depresión postparto y otros temas interesantes.
Causas y consecuencias de la depresión postparto
Los especialista consideran que la depresión postparto estaría desencadena por la conjunción de factores biológicos y psicosociales. Entre los biológicos destacan las alteraciones hormonales, sobre todo de tiroides, por lo que se recomienda siempre realizar una exploración tiroidea a las madres deprimidas. Entre los factores psicosociales destacan:
Sentirse sobrepasada por la responsabilidadd de cuidar a un bebé y dudar de su capacidad de ser buena madre.
Sentirse cansada después del parto, experimentar cambios en los hábitos de sueño y descanso que le impiden recobrar fuerzas por completo, a veces durante semanas.
Sentirse estresada por los cambios en las rutinas del trabajo y del hogar. Algunas mujeres piensan que tienen que ser perfectas o “súper madres”, lo que no es realista y puede aumentar el estrés.
Tener una sensación de pérdida, como ¬pérdida de identidad (quién es ahora, y quién antes de tener el bebé), pérdi¬da del control de su vida, pérdida de una figura delgada y sentirse menos atractiva.
Tener menos tiempo libre y menos control sobre su tiempo. Tener que quedarse en casa durante períodos más largos y tener menos tiempo para estar a solas con su pareja.
Los estudios han señalado que las sociedades donde las madres recientes reciben más apoyo y ayuda por parte de la familia y la comunidad presentan una menor prevalencia de depresión postparto.
La aparición de la depresión postparto lleva aparejadas una serie de consecuencias a tener en cuenta, además del propio sufrimiento de la madre, como son la dificultad en la tarea de maternaje y crianza, ya que las madres deprimidas interactúan menos con sus bebés, se altera la comunicación y el niño está menos estimulado. También pueden darse dificultades para la lactancia natural, cesando en algunos casos y, finalmente, suele verse afectada de forma negativa la relación de pareja.



