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jueves, 14 de abril de 2016

Como prevenir el deficit de la vitamina D


La vitamina D tiene un papel cada día más importante en la salud. Son muchos los trabajos de investigación actuales, en los que se relacionan los niveles de Vitamina D con procesos importantes como la osteoporosis, la salud osea, el sistema inmunitario, incluso se relacionan con disminución del riesgo cardiovascular o cáncer.
1. ¿Que es la vitamina D? Una vitamina liposoluble (se almacena en el tejido graso), en forma de provitamina, y mediante la acción de la luz solar se transforma en la piel en vitamina D. Su misión fundamental es favorecer la absorción del calcio a nivel intestinal, y también tiene un papel regulador en el metabolismo del calcio y el fósforo. Es importante que esté en niveles normales,porque su carencia genera patologías como la osteoporosis, depresión, riesgo cardiovascular, etc, pero su exceso provoca intoxicación y depósitos de calcio en corazón, pulmones, riñones, desorientación mental, agotamiento, nauseas y vómitos, etc
La mejor forma de saber si estamos en niveles adecuados es mediante una analítica de sangre de 25-hidroxivitamina D. Los valores normales estarían entre los 12-50 ngr/ml. 
Una alimentación adecuada especialmente de pescados grasos (salmón, atún, bacalao, caballa), huevos, champiñones, productos lácteos o cereales enriquecidos con vitamina D y tomar el sol unos 15 minutos tres veces por semana, parecen suficientes para mantener los niveles adecuados. 
En la infancia, el embarazo, en la vejez, cuando hay problemas de osteoporosis o dificultades alimentarias puede ser conveniente tomar suplementos de vitamina D, en una dosis aproximada de 400-800 UI (unidades intenacionales ) por día, no debiendo superarse las 1000 UI salvo expresa recomendación médica.
Otras entradas que hacen referencia al tema:

A continuación os pongo una publicación donde se constata la deficiencia actual en países desarrollados y se repasa brevemente la importancia de este tema.

Investigadores europeos estudian cómo prevenir la deficiencia de la vitamina D
Elsevier27 jul 2015

Es una carencia que afecta al 80% de los adolescentes.
El proyecto de investigación 'ODIN', financiado por la Unión Europea, liderado por la University College Cork (Irlanda) y en el que participan expertos de la Universidad Politécnica de Madrid, está analizado diferentes soluciones para mejorar el estado de deficiencia de la vitamina D en la población europea, carencia que afecta al 80% de los adolescentes.

Y es que, la vitamina D es necesaria para un adecuado crecimiento y desarrollo, ya que participa en la formación de los huesos y juega un importante papel en la prevención de la osteoporosis y la contracción muscular, así como en la regulación del sistema inmunológico. También interviene a nivel neurológico en la regulación del estrés y la depresión, y se relaciona con la prevención de cáncer, diabetes y enfermedades cardiovasculares.

No obstante, diversos estudios han puesto de manifiesto un déficit de vitamina D en amplios grupos de población. En concreto, en el marco del proyecto europeo 'HELENA', investigadoras de la Universidad Politécnica de Madrid (UPM), la catedrática Marcela González-Gross y la Dra. Jara Valtueña Santamaría, encontraron una deficiencia de esta vitamina en torno a un 80% entre los adolescentes europeos, incluidos los españoles.

La vitamina D está presente en la leche, los pescados azules (como la sardina, el atún o el salmón) y los huevos. La otra fuente de vitamina D, y de gran importancia, es la síntesis a nivel de la piel gracias a la luz solar. Este proceso es mayor en pieles claras, ya que en las oscuras la melanina interfiere y reduce la síntesis de la vitamina, por lo que las horas y cantidad de exposición al sol, así como la latitud del país (en algunos escasea la luz solar), influirán en las concentraciones sanguíneas de la misma.

Además, los actuales movimientos de población hacen que individuos de pieles oscuras, acostumbrados a la luz del sol, migren a un país del norte de Europa con menos horas de luz solar, viéndose afectada su síntesis de vitamina D. Su carencia en la población puede contribuir a un inadecuado desarrollo corporal, además de estar relacionada con la aparición de enfermedades crónicas degenerativas a largo plazo.

Ante estos datos a nivel europeo y con las lagunas en el conocimiento en torno a esta vitamina, se ha emprendido el proyecto Europeo 'ODIN', con el objetivo de implementar una estrategia eficaz de salud pública para prevenir la deficiencia de vitamina D y mejorar la nutrición y el bienestar de la población a través de los alimentos y de la exposición solar. A su vez, se revisarán las recomendaciones actuales de ingesta de vitamina D en los diferentes grupos de población: mujeres embarazadas, niños y adolescentes, e inmigrantes.

Los primeros resultados, todavía no disponibles, proporcionarán una descripción de la prevalencia de la deficiencia actual de vitamina D en Europa por grupos de población, y permitirán estimar la contribución del sol y la nutrición a esta deficiencia.

Se llevará a cabo un exhaustivo metanálisis, teniendo en cuenta la valoración clínica y la genética, para analizar las relaciones entre la vitamina D y la salud, incluyendo efectos beneficiosos y adversos, en la etapa perinatal, sobre el crecimiento óseo y composición corporal, las alergias en los niños y las enfermedades crónicas degenerativas como la cardiovascular y su relación con la mortalidad en adultos.

Con ello, se aportarán soluciones innovadoras para aumentar la cantidad de vitamina D presente en algunos alimentos, con la fortificación de carnes, pescados, huevos, setas y hongos, tras probarse su eficacia y seguridad, para ser utilizados especialmente en los grupos más vulnerables.

Las investigadoras de la UPM llevan año y medio trabajando en el proyecto y colaboran estrechamente con expertos de la Universidad de Atenas (Grecia) en el análisis de la situación en los países mediterráneos para aportar soluciones que ayuden a optimizar los niveles de vitamina D en la población.

sábado, 13 de diciembre de 2014

La vitamina D puede mejorar el pronóstico de algunos cánceres

El pescado y la luz del sol, dos fuentes de vitamina D
La vitamina D pertenece al grupo de vitaminas liposolubles, se almacenan en el tejido graso y por eso no es tan fácil obtenerla como otras vitaminas hidrosolubles. De hecho las fuentes naturales son: pescados grasos (atún, salmón, caballa), hígado, quesos, yemas de huevo, champiñón.. Pero además necesitamos la luz solar para convertirla en vitamina D utilizable por nuestro organismo. Por esta dificultad se suplementan la leche, soja, zumos, cereales, etc para que tomemos las cantidades diarias necesarias, y en determinados momentos de la vida (embarazo, lactancia, tras la menopausia y otros) conviene tomar suplementos farmacológicos, ya que interviene en múltiples procesos celulares, no solo en la calcificación osea, como lo demuestra el artículo que os pongo a continuación.
Pero hay que tener en cuenta que también tiene sus riesgos un exceso, tanto de sol (riesgo de cáncer de piel) como de vitamina D (depósitos de calcio en riñones, corazón, pulmones, nauseas y vómitos, desorientación, debilidad, inapetencia, etc)
Como orientación vamos a poner las cantidades diarias recomendables según las edades:
- Lactantes: entre 400 y hasta un máximo de 1500 UI por día
- Niños hasta 9 años: entre 600 y hasta 3000 UI por día
- Adultos, embarazo y lactancia: entre 800 y hasta un máximo de 4000 UI por día.
A continuación os pongo este trabajo de investigación que me parece muy interesante por las implicaciones que puede tener para ayudarnos a prevenir enfermedades serias.

La vitamina D puede aumentar las tasas de supervivencia entre los pacientes con cáncer (J Clin Endocrinol Metab)
Elsevier30 abr 2014

Puede influir en el pronóstico de las personas con cáncer de mama, cáncer colorrectal y linfoma

Los pacientes con cáncer que poseen niveles más altos de vitamina D en el momento del diagnóstico tienden a registrar mejores tasas de supervivencia y permanecer en remisión más tiempo que los enfermos que están carentes de vitamina D, según concluye un nuevo estudio publicado en “Journal of Clinical Endocrinology & Metabolism”.

El cuerpo produce de modo natural vitamina D después de la exposición a la luz solar y a la absorbe